Porqué invertir contra el cambio climático

Los gases que forman parte de la atmósfera absorben el calor del sol y lo retienen, como si de los cristales de un invernadero se tratase. Los gases de efecto invernadero, como así se les reconoce, se producen de manera natural y son fundamentales para generar el ecosistema requerido para nuestra supervivencia. Con su presencia alrededor de la tierra se genera un escudo que impide que el calor emitido por el sol se pierda en el espacio.

Sin embargo, tras más de 140 años de industrialización y agricultura a gran escala, la concentración de gases de efecto invernadero ha alcanzado niveles sin precedentes. Dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, gases fluorados, son ejemplos de gases emitidos por el ser humano como consecuencia de la combustión del carbón, el petróleo y el gas, la tala de árboles o el uso de fertilizantes entre otros.

El aumento de la concentración de gases de invernadero en el planeta provoca que la temperatura promedio de la atmósfera aumente dando lugar a cambios severos en procesos y ecosistemas del planeta.  Las consecuencias son de distinta índole: la pérdida de densidad del hielo acumulado en regiones polares y la consiguiente subida del nivel de los océanos, la acidificación de las aguas por la absorción desde la atmósfera de su pH, la aparición de fenómenos atmosféricos como fuertes tormentas o huracanes o los cambios climáticos evidentes que dan lugar a sequías en estaciones tropicales o heladas en zonas acostumbradas a la calidez.

Para la comunidad científica la situación es alarmante y así lo ha hecho saber la ONU afirmando que el cambio climático es el mayor desafío de nuestro tiempo. En 2015 muchos países se comprometieron a que la temperatura global no ascendiera más de 2ºC para el año 2050. Este objetivo obliga a una unión de todos los agentes económicos. Ciudadanos, gobiernos y empresas deben aumentar la conciencia en materia de sostenibilidad.  Los ciudadanos en su papel de consumidores se espera que viren su demanda hacia productos con un menor impacto medioambiental incluso asumiendo un coste más elevado. A los gobiernos les corresponde mostrar menos tolerancia con las corporaciones más contaminantes recurriendo al incremento de los gravámenes fiscales. Las empresas tendrán que integrar en sus procesos energías renovables que reduzcan la emisión de carbono, y mostrar mayor proactividad en la lucha contra el cambio climático.

Conoce una nueva forma de invertir sostenible y responsable 

El cambio climático y la sostenibilidad son cada vez más relevantes para los gobiernos y los ciudadanos de todo el mundo. La sociedad solicita que se amplíen los requisitos legales en este ámbito, dando lugar a un giro en la planificación estratégica de las empresas que deben impulsar nuevos productos, servicios y procesos, tanto a nivel de estructura como a lo largo de toda su cadena de valor. Para muchas organizaciones, mantener este equilibrio ha conducido a considerar el cambio climático y la sostenibilidad como parte esencial de sus actividades.

Schroders Global Climate Change es un fondo de inversión pionero dentro de la megatendencia del cambio climático. El fondo en su criterio de inversión busca profundidad geográfica y se expande por mercados tanto desarrollados como emergentes en busca de empresas que recojan al menos una de las siguientes sub-temáticas: transporte sostenible, recursos medioambientales, eficiencia energética, energía limpia y baja huella de carbono.

 

Enrique Silla (Head of Customer Success), Fundsfy Team

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